Oviedo planifica su primera zona de bajas emisiones entre el Campo de San Francisco y el Campillín

La concejalía de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Oviedo ya maneja alternativas para la primera de zona de bajas emisiones de la capital de Asturias, una solución similar a “Madrid Central”. El perímetro con el que trabaja los técnicos municipales va, en su versión más extensa y ambiciosa, desde la calle Santa Susana a la parte alta de la Fábrica de Armas, cerrándose por Víctor Chávarri y el Campillín. Por dentro de ese perímetro, no podrán circular los coches más contaminantes, aunque por las vías que conforman los límites frontera sí podrían hacerlo.

Pese a establecer un gran perímetro inicial, el Ayuntamiento estudia algunas alternativas con “cortes” de la zona de bajas emisiones en puntos como las calles Mendizábal, Ramón y Cajal, Rosal, Martínez Marina, Cabo Noval, Marqués de Santa Cruz, Fruela, Jovellanos, Azcárraga. Con estos cortes se persigue restringir el tráfico lo mínimo posible. Este planteamiento municipal haría coincidir la ZBE con el casco histórico. De esta manera, afectaría muy poco a la circulación actual, ya que este área se encuentra mayormente peatonalizada.

Las propuestas están cimentadas “en la cercanía” a la estación de tren de Uría, aparcamientos y paradas de autobuses. Estos elementos, tal y como se indica en la propuesta que se le hará a Europa para conseguir financiación, funcionarían como zonas de intercambio modal y así facilitar el trasvase desde el vehículo privado motorizado al transporte público o medios no motorizados. La idea es que los conductores cuyos vehículos que incumplan la calidad mínima en la emisión de gases cuenten con aparcamientos cercanos en los que puedan estacionar.