Castellón ya empieza a preparar su primera Zona de Bajas Emisiones (ZBE)

Castellón, como ciudad con más de 50,000 habitantes y establecida bajo las leyes de cambio climático y transición energética, Castellón debe cumplir con su obligación de implementar una zona de bajas emisiones (ZBE) para 2023.

Para ello, ha solicitado un proyecto con financiación europea de 18 millones de euros.

Según el primer informe del ayuntamiento, la ZBE de Castelló ocupará una superficie de 745.000 metros cuadrados, ubicada en el centro de la capital de la Plana. En concreto, el espacio designado como zona de bajas emisiones Ronda Centro incluye la intersección de la calle Cerdán de Tallada (al norte), calle San Roque, Sanahuja, Gobernador Bermúdez de Castro, Guitarrista Tárrega y Avenida Casalduch (al este)), Calle Orfebres Santa Línea y Lepanto (al sur) y Rondas Mijares y Magdalena (al oeste). Las reformas se llevarán a cabo en diferentes niveles, aún por determinar. En algunas calles, ZBE significará una zona peatonal absoluta, en otras calles una zona semipeatonal, y en otras calles se restringirá el acceso mediante cámaras u otros mecanismos de control que no afectarán a los vecinos ni a los usuarios del estacionamiento.

El objetivo es reducir las emisiones y la contaminación, incluido el aire y el ruido, y eliminar el «tráfico de paso» en esta zona de la ciudad. Actualmente, el 34,6% de las vías existentes en esta zona están configuradas para peatones y el resto mantienen las tradicionales tráfico de vehículos. El informe señaló que además del tráfico rodado para residentes, comercios, servicios y oficinas, el área también admite «tráfico intensivo que cruza o pasa en el eje norte-sur y este-oeste debido al uso inadecuado de la circunvalación».

Las consecuencias son emisiones contaminantes, reducción del espacio peatonal, insuficiente de espacios accesibles, seguros y/o verdes, falta de espacio «de relación» en el casco urbano y saturación acústica en áreas urbanas.

Ante esta situación, la actuación tiene como objetivo reducir más del 40% de las emisiones contaminantes y sonoras mediante la reducción del tráfico, la organización de aparcamientos disuasorios y para residentes, y la mejora de las zonas de carga y descarga. Además de mejorar los espacios verdes, la permeabilidad del suelo y la accesibilidad, también se recomienda promover la circulación de bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP). La inversión total del proyecto se acerca a los 18 millones de euros. Primero, para implementar ZBE, un total de 10.542.972 euros, de los cuales 7.8 provienen de fondos europeos, y el resto del ayuntamiento; segundo, para renovar estacionamientos disuasorios y conectar la orilla del Riu Sec y la zona de Crémor creando una acera y carril bici, presupuestado en 7.028.648 euros